En vuelo regular de Aerolineas Argentinas salvamos la distancia entre Bariloche y El Calafate. Nos ahorramos los cerca de 2000 kms. de ripio de la R-40..
La primera y mas ardua tarea del turista que llega al Calafate es ir de agencia en agencia para contratar la excursión al Perito Moreno y eso fue lo que hicimos. Por cierto, se trata de una pequeña ciudad totalmente enfocada al glaciar: agencias de turismo, hoteles, restaurantes y tiendas de artesanía. Todo el mundo vive del turismo de una forma u otra.
De camino hacia el Chaltén, la primera parte coincide con la ruta hacia el Perito, árido, amarillento. Según nos vamos acercando, de nuevo aparece el verde y la cadena de los Andes con montañas de cimas más picudas.
EL FITZ ROY, EL CERRO TORRE y otros no tan conocidos pero de igual belleza junto al glaciar VIEDMA nos acompañan casi hasta que entramos en el Chaltén.
EL CHALTÉN
escalada con mayor y menos dificultad. Si a esto añadimos el tema de los glaciares, no hay quien se resista a conocerlo Es un pueblo pequeño, acogedor, integrado por gente joven venida de las ciudades buscando oportunidades y seguridad. Turístico pero nada agobiante, todo lo contrario. Da sensación de tranquilidad.
A su lado, el Pliegue Tumbado o Cerro Sólo, aparece inmaculado esperando que alguien se atreva a subir y acariciarlo.
Según íbamos llegando al glaciar, surgían ante nosotros pequeños y grandes icebers que se han desprendido de él. Todos ellos tienen el color añil. Es más grande que el Perito pero mas bajo según se le ve de frente. Nos pareció más espectacular el Perito.
Puesta de grampones, pequeña explicación de como andar por allí arriba y de la formación del glaciar y nos ponemos en marcha. Llama la atención las rocas entre las que se desliza el glaciar. Gama de rojo, naranja y marrón. La caminata se nos hace un poco corta.
Terminamos con la visita a una cueva y tomando una copita de Tía María, para entrar en calor.
Excursión a la laguna y base del mal llamado Fitz Roy. Decimos mal llamado porque para los originarios siempre fue Chalten.
La subida hasta la laguna del Fitz es dura, un camino en zig-zag hecho de rocas sin encajar de ninguna manera. Tramos que hay que llevar las manos al suelo. Pero arriba estaba la recompensa. La laguna que está a los pies del Fitz Roy está helada, y éste no se deja ver al completo. Aún así, la subida ha merecido la pena.
Además de la laguna de Las Tres descubrimos esta pequeña laguna de aguas verde esmeralda que por algo llaman La Escondida.
1 comentario:
¡¡¡¡¡¡guauuuuuuuu !!!!!!!
Publicar un comentario