
Cogemos un autobus en Puerto Montt que nos lleva hasta Chiloè. Para llegar a la isla lo hacemos en un catamarán. El puerto al que llegamos es Ancud y de allí, en el mismo autobus nos trasladamos a Chiloè.

Es la isla más grande de Chile. Su capital es Castro. El paisaje de la isla es muy parecido al nuestro, el verde, la vegetación, y claro, el chirimiri, que por eso está todo tan verde.
Llegamos por la tarde y la primera visita que hacemos es a su iglesia. Su interior es de madera, muy cálida; por fuera pintada en lila y rosa.
Excursión a la isla de
QUINCHAO. La primera parada es en
DALCAHUE. Paseo por la costanera en la cual había un mercado artesanal.
Comida en la "Cocineria TINCHA", que es el edificio que aparece a nuestra espalda. Por fin probamos el curanto, del que tanto habíamos oído hablar.

Algunos nos pusimos las botas, sobre todo de "café", que es como aquí llaman al vino.
CURACO DE VELEZ pueblo pequeño y tranquilo, como todos lo pueblos costeros. Paseo por la costanera . Solo pudimos ver la iglesia por fuera, estaba cerrada.
ACHAO no nos gusto el pueblo, aunque si su paseo a lado del mar y el museo artesanal en madera.
PALAFITOS: Casas construídas sobre agua. En una zona están mejor conservados que en la otra. Estàn situados a las afueras de Castro.No pudimos verlos con marea alta. Seguro que su aspecto cambia bastante.
EXCURSIÓN AL PARQUE NACIONAL DE CHILOÈ

Primera parada en CHONCHI pequeño pueblo costero muy bonito de edificios rústicos, con una iglesia chilota que nos encontramos cerrada, como la mayoría. A lo largo de la costanera, casas pequeñas, muchas de ellas son hospedajes.
CUCAO no existe como pueblo, marca la entrada al Parque Nacional. Abundante vegetación con árboles que se nos antojan salidos de los cuentos de gnomos.

Cogemos después un sendero que nos lleva al Pacífico. Nos sorprende la tranquilidad del mismo. A penas un imperceptible oleaje. La playa es inmensa, parece no tener fin.
VISITA A LA PINGUINERA; Nos dirigimos a la playa de Puñihuil y cogimos una embarcación que nos acercó a los islotes para ver pinguinos, multitud de aves, nutrias y leones marinos. Fue la nutria la que se llevö el protagonismo mientras degustaba una hermosa sardina observada de cerca por la gaviota.

De vuelta a Castro nos detuvimos en
"LA ISLA DE LAS ALMAS DE LOS NAVEGANTES" jardín botánico muy bien cuidado. Aquí se enterraron los navegantes de la zona que perdieron la vida en el mar.
Dejamos Chiloé con lluvia y con tristeza. Nos hubièramos quedado a gusto algún día más pero hay que continuar el viaje. Queda mucho por recorrer.
Estas fotos no muestran ni con mucho la belleza de Chiloé.
Gracias Ximena y Pedro por vuestra cariñosa acogida. No os olvidamos.